domingo, 7 de febrero de 2010

Entelequia

Si condujera escuchando la interpretación perfecta de una música perfecta, tal vez acabaría cerrando los ojos y me entrarían ganas de morir sin volver a abrirlos. Pero, al escuchar la sonata en re mayor, puedo percibir en ella las limitaciones de la vida humana. Puedo percibir que cierto tipo de perfección sólo puede conseguirse a través de una imperfección sin límites.

Amo a Murakami. Y sé que antes de que yo naciera se conectó conmigo para decir lo que pienso pero no puedo escribir. Luego después:

-Para entender la música de Schubert es necesario cierto aprendizaje. A m itambién me pareció aburrida la primera vez que la escuché. Y a tu edad es normal que así sea. Pero pronto aprenderás a apreciarla. En este mundo, las personas enseguida nos cansamos de las cosas que no son aburridas, y las cosas de las que no nos hartamos suelen ser aburridas. Así son las cosas. En mi vida hay espacio para el aburrimiento, pero no lo hay para el hastío. La mayoría de la gente no sabe discernir entre ambas cosas.

Awwrrr. Ojalá todas las personas que alguna vez me han llamado aburrida pensaran como Murakami (o su personaje, Ôshima). Y ojalá yo también lo hubiese pensado así en su momento.

Adiós auto-azote.


Murakami, en Kafka en la orilla.


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