viernes, 22 de abril de 2011

Juay

No sé cuando fue que empecé a darme cuenta que hablamos mierda de todos (por todos, entiéndase esas otras 8 personas con quienes tomo clases, desde hace casi 5 años). Me pone triste, especialmente el darme cuenta que he participado. Hubo un tiempo en el que pensé que era pasajero, y dejé de notarlo, con el tiempo simplemente creció la verborrea y las malas ganas de joder al prójimo, aunque sea sólo verbalmente. Algunos nunca dicen nada: bien por ellos.
¿Dónde están esas ganas de comerse al mundo? Ahora sólo veo personas inmaduras que escupen a quien piense diferente.
Me da un poco de miedo darme cuenta dentro de poco que no somos sólo nosotros, y que cuesta encontrar a personas que no se conviertan en totales decepciones. O quien sabe. Quizá siempre estamos decepcionándonos unos a los otros, y hay que aprender a vivir a la expectativa de esas decepciones, porque siempre llegan.

2 comentarios:

  1. No se preocupes usted chica oso, ya vera que todo pasara y encontrara gente de mejor critica y menos criticona... jajaja.

    Sobre eso de que estamos siempre desepcionandonos unos a los otros, no le parece un tanto muy exagerado? Que no tambien vivimos siempre gratas sorpresas de los que nos rodean?

    pd: el widget de dosis diarias me tapa para escribir el comentario....

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  2. Hola Anon, no he tenido tiempo de cambiar la plantilla y no he querido bajar el widget...gracias por pasar un rato :)

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